Noticias
Miércoles, Feb 22 2017

"Hay que involucrarse para intentar narrar algo lo más parecido a ese sentir del otro": Ginna Morelo en conversatorio sobre memoria

Escrito por

El pasado 20 de febrero se realizó, en la Universidad de Los Andes, el conversatorio ‘Narrar el conflicto. Narrar la memoria’. Ginna Morelo lideró este espacio compartiendo su propia experiencia como periodista investigativa que ha cubierto el conflicto armado en Colombia.

El conversatorio fue organizado por el Departamento de Psicología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de los Andes. La invitada fue Ginna Morelo, periodista colombiana, presidenta de Consejo de Redacción y directora de la Unidad de Datos del Periódico El Tiempo. Autora de ‘Tierra de Sangre, memorias de las víctimas’ y coautora de ‘Pistas para Narrar la Memoria’, publicación CdR.

Morelo inició narrando la historia de cómo empezó a soñar con convertirse en corresponsal de guerra a sus 16 años, cuando vivía en Córdoba y era testigo de una realidad violenta, llena de miedo, silencio y “vacíos”.

“Comenzando mi trabajo en el diario, muy joven, entendía el dolor, las masacres y lo que ocurría, pero era un entendimiento que no pasaba más allá de la cifra. Era un asombro por el ‘qué ocurría’ y ‘cómo se daba’, pero no iba al ‘por qué’, ni mucho menos al ‘para qué’. Comienzo a ser consciente cuando entiendo que había unos vacíos en la sociedad; encontré ‘huecos’ que no podía explicarme en el departamento de Córdoba, como que la gente no contara abiertamente muchas cosas, no sólo por miedo, sino porque les hacía falta las conexiones de otras partes (…) ahí tomo la decisión de hacer, de esos vacíos, una línea de investigación muy dura”.

“¿Cómo vamos a explicar estos por qué y para qué de lo que ha ocurrido acá? ¿Cuáles vidas voy a escoger para contar esa historia? No estaba buscando contar sucesos, sino contar vidas”, narró la periodista sobre a lo que se enfrentó cuando empezó a narrar el conflicto armado en Córdoba, y dio algunas pistas para acercarse a los protagonistas de las historias:

“Las preguntas sólo nacen a partir de la escucha (…) Hay que reunirse con personas que sepan, tener mucho tiempo para escuchar, y ser absolutamente tranquilo y paciente con el tiempo que corre entre pensar en la historia, avanzar en escuchar, y decidir algún día contarla”.

Una de las falencias de los periodistas en estos tiempos, aseguró Morelo, es la falta de tiempo al momento de entrevistar, y recalcó que “la mejor forma de llegar a las personas es insistir en respetar los silencios. (…) hay que tener muchísima paciencia, tranquilidad, naturalidad, no forzar cosas, sobre todo cuando estamos hablando de temas de dolor”.

En su libro ‘Tierra de Sangre. Memorias de las víctimas’, la periodista cordobesa, narra la guerra y sus consecuencias en su ciudad natal desde los relatos de sus protagonistas, los que considera esenciales en la construcción de un relato:

“Yo creo que hay algo que le duele mucho a la gente que te cuenta historias, y es que sientan que tú los uses para contar un hecho. Es muy difícil, porque a uno no le alcanzaría la vida el tiempo para seguir contactando a la gente, pero sí creo que es posible una llamada, un mensaje. (…) Hay que conservar los lazos, en gran medida es lo que he venido haciendo. He tejido relatos que no son historias periodísticas, son historias de vida, que incluso muchas veces no cuento”.

Cubrir el conflicto armado colombiano no ha sido sencillo para Ginna Morelo, pues se ha enfrentado a amenazas, sin embargo, sigue haciendo periodismo convencida de que “el miedo también puede ser un motor para seguir adelante con las historias”.

Y aunque involucrarse con los protagonistas de estas, a veces tenga consecuencias emocionales, tiene claro que “la única forma de poder contar más que una simple historia, poder contar una vida, es involucrándose”.

“Hay que involucrarse para intentar narrar algo lo más parecido a ese sentir del otro, porque si hay algo que me preocupa -en este tiempo en que la preocupación de los medios son las audiencias- es el protagonista, es ese ser que está cargando toda una serie de verdades o de equívocos, o que está enfrentando los procesos y los problemas permanentes. ¿Quién lo escucha más allá de que las verdades se revelen?”.

La periodista hizo énfasis en la necesidad de usar la creatividad en todo momento al enfrentarse a una historia: “El periodismo que cuenta historias sí necesita reinventarse, para no contar siempre desde los mismos escenarios, de la tristeza, o de la soledad, o de la melancolía, porque ni siquiera es cierto; porque quien ha vivido momentos así rompió con eso y está en otro rollo. El ciudadano también quiere que lo sorprendamos narrando el país de la resiliencia, el país que se reconstruye, el país que siguió adelante, el país que no llora”.

Finalmente concluyó confesando lo que el oficio de narrar historias significa para ella: “El periodismo es un ejercicio que me permite andar con otros para encontrarme a mí misma. (…) En cada historia estoy tratando de escudriñar muchas cosas que no logro explicarme. El asunto de contar la historia del otro es entrar en un nivel de relacionamiento muy fuerte, y en ese relacionamiento, ambas partes botan todo de sí”.

 

 

Visto 1631 veces